Quizás alguna vez se os pasado por la cabeza hacer algo insólito para dominar de una vez nuestra querida guitarra. Incluso los más atrevidos puede que hayan pensado vender su alma al diablo para tener las seis cuerdas a sus pies. Si sois de estos últimos escuchad primero la historia de Robert Johnson y luego os lo pensais dos veces.
Hacía calor aquella noche en el delta. El joven Robert Johnson caminaba sin rumbo por las afueras de Clarksdale, Mississipi, cerca del cruce de la 61 y la 49, cuando sintió un poco de aire fresco correr y pensó que aquel era un buen lugar para descansar. Dejó su guitarra en el suelo y se sentó sobre un piedra mientras secaba el sudor de su frente con un pañuelo desgastado.
Comenzaba a recuperar el aliento cuando una presencia le sobresaltó. Delante de el estaba plantado un hombre alto de color, vestido con un traje impecable y un cigarro humeante en los labios.
-¿Sabes tocar muchacho? le dijo señalando a la guitarra.
-Aún estoy aprendiendo, respondió. Pero algo se tocar.
-Toca algo para mi entonces.
El joven Robert desenfundó la guitarra y tras afinarla con torpeza, comenzó a tocar y cantar un viejo blues.
Mientras tocaba, el hombre alto no paraba de observar y sonreir, y cuando acabó la canción le dijo:
-No lo haces mal, pero yo puedo hacer que lo hagas mucho mejor.
Tras su encuentro con el maligno, Johnson se convirtió en uno de los intérpretes más legendarios de blues, pero la suerte le duró poco, pues murió al poco tiempo. Unos dicen que tuvo que pagar su deuda con el diablo y otros simplemente que murió a manos de un marido celoso (Johnson no sólo usaba las manos para tocar la guitarra, ya que era un mujeriego redomado).
Nos dejó dos fotografías y veintinueve temas grabados en unas sesiones maratonianas. Uno de ellos es Crossroads, que trata según parece de su famoso encuentro con el maligno y la venta de su alma. Mil versiones se han hecho pero yo me quedo con la de Cream interpreada en directo en su Farewell Concert (Royal Albert Hall 1968), con Eric Clapton tocando a la velocidad del mismísimo diablo nunca mejor dicho.
Si aún os quedan ganas de probar suerte con el lado oscuro, dirigios con vuestra guitarra a medianoche al cruce más solitario que os quede cerca y probad suerte. Espero vuestras noticias.
Y a Dixie-Flatline decirle que lo intente de nuevo en otro cruce porque está claro que al que fue no era el correcto.
Keep on muñonin'!!!!!!!
El estudio fotomaton se sale con su bolita de espejos y todo.
uff, ye el descojone, sobre todo la letra: "...this is not the best song in the world, this is just a tribute...". buenísimo
"Eugene, un joven de diecisiete años, es un fanático de la música y un excelente guitarrista. Su afición le lleva a buscar una canción que el mítico Robert Johnson nunca llegó a grabar. El ha conseguido saber que la única persona que puede conocer esa tonada es Willie Brown, uno de sus mejores amigos. Su primera misión para recuperar el espíritu del mal."
Con un satánico Steve Vai al que hay que desafiar y ganar para salvar nuestra alma de las llamas del infierno.
Un saludo.
Me han atracado dos veces y se han llevado la guitarra...
Bronca con la hembra cada noche por la hora de llegar a casa...
Rumores de los amigos cuando creen que no les oigo...
Miradas raras de los vecinos cuando nos juntamos en el ascensor...
Y nada...
Por allí no aparece ningún tio trajeado.
Y yo muñoneando.
:-D
que cabrocente "mano lenta" como toca
Ahora lo más probable es que te atropelle un bakala en ibiza tuneado...