El famoso presentador de televisión Ed Sullivan era reacio a llevar a Elvis a su programa, pero la audiencia mandaba y al final accedió. Un joven y despeinado Elvis interpretó un breve Hound Dog censurado de cintura para abajo. El resultado: sesenta millones de telespectadores de audiencia.
Sólo un mes después Elvis vuelve al programa. Esta vez viene repeinado y más chulo que un ocho. Interpreta de nuevo el Hound Dog, esta vez completo. Pero no sólo la canción está entera, también lo está el cuerpo del Rey. A cada golpe de cadera que da, las chicas del público gritan hasta desgañitarse. El mito ha nacido para ser inmortal y lo llaman Elvis la Pelvis.
Escrita por Leiber y Stoller y grabada originalmente por la cantante Big Mama Thornton, es un clásico blues de doce compases que puesto en voz femenina se queja de un marido mujeriego que engaña a su mujer. Elvis cambió la letra y la puso en voz masculina convirtiéndose en una canción rebelde por excelencia.