Hace calor esta noche en Texas. Pero más calor tengo yo después de oir los rumores sobre "El Gallinero de Lanville". Ya veo las luces a lo lejos y no sé si es mi imaginación pero creo oir mi nombre pronunciado por mil voces chillonas que me llaman. Dicen que siempre está lleno pero yo ya no me echo para atrás. ¿Me acompañas?
Así homenajeaban en el 73 los ZZ Top a la casa más divertida de Texas, un pequeño burdel famoso por un musical del mismo nombre. Para mí es uno de los temas más emblemáticos del rock and roll, con ese ritmo frenético que me recuerda a una locomotora que se acerca a plena potencia y al final de la canción la guitarra imitando a las gallinas.
"La Pequeña Vieja Banda de Texas" es un grupo fiel a sus principios, tanto en la formación que no ha variado en cuarenta años, como a sus barbas, que no se afeitan ni por un millón de dólares.
Cómo me gustan las guitarras de Billy Gibbons, tanto su personalizada Gretsch como las que le hace John Bolin. En fin, después de visitar La Grange me dejaré crecer la barba a ver si se nos pega algo (ladillas no por supuesto).