Rock & Roll para Muñones

Lecciones de guitarra gratuitas, para muñones como tú.

Quintar la guitarra. ¿Cómo y para qué?

Publicado en Dudas Frecuentes

Principios básicos

Afinar las cuerdas al aire, ya sea usando un afinador electrónico o cualquier otro dispositivo, no es suficiente para conseguir que todas las notas de nuestra guitarra suenen bien afinadas.

Dicho de otra forma, una buena afinación de las cuerdas al aire no garantiza que las notas que obtenemos al pulsar en los diferentes trastes estén correctamente afinadas entre si. Y es que chavales, la afinación de la guitarra no es perfecta.

Vamos a ver por qué, y para ello empezamos por unas ideas que todos tenemos más o menos claras. En primer lugar, si reducimos la longitud de la cuerda conseguimos que el sonido sea más agudo.

Eso es lo que hacemos cuando pulsamos una cuerda y la apoyamos contra un traste. La zona de la cuerda que vibra deja de estar apoyada sobre el puente y la cejuela, y pasa ahora a estar apoyada sobre el puente y el traste. Al hacerlo se reduce la longitud de cuerda que vibra, haciendo que la nota que suena sea más aguda.

Por otro lado, y como todos sabemos, si aumentamos la tensión de una cuerda su sonido pasa a ser más agudo. Es algo evidente cada vez que tensamos las cuerdas al girar las clavijas de afinación.

Finalmente, un efecto más a tener en cuenta y que ya no es tan evidente, es que cada vez que pulsamos una cuerda estamos incrementando su tensión.

Esto se ve más claro si imaginamos una cuerda sujeta a dos paredes y sobre ella ejercemos una fuerza de forma vertical.

En el esquema siguiente, de forma intuitiva, vemos que en el segundo caso la tensión de la cuerda es mayor.

quintar 01

Es decir, cuando pulsamos una cuerda sobre el mástil tenemos dos efectos que varían el tono de la cuerda:

-        acortamos la longitud de la zona que vibra

-        aumentamos su tensión.

quintar guitarra

 

quintar la guitarra

Un aguililla como tú seguro que ya se ha percatado de que los trastes pasan a estar más próximos entre si a medida que nos desplazamos en el mástil hacia la zona aguda.

La distribución de los trastes está calculada para que al pulsar las cuerdas y reducir la longitud del tramo que vibra, consigamos las notas de la escala cromática que todos esperamos. Pero la distribución de los trastes no tiene en cuenta para nada la variación de tensión que se produce en la cuerda al pulsar.


Esta variación de tensión depende de varias cosas. Las más significativas son:

-        La “acción” o altura de las cuerdas. Cuanto mayor sea la acción más separadas están las cuerdas del mástil y, por lo tanto, mayor variación de tensión tendremos al pulsar. En la acción influyen varias cosas: altura de la cejuela, altura del puente, curvatura del mástil…

-        La sección de las cuerdas. La tensión varía de manera diferente para las cuerdas más gruesas y más finas. En las cuerdas 4, 5 y 6 normalmente tenemos un entorchado alrededor de un núcleo de acero central. Lo realmente importante es la sección “del núcleo” de las cuerdas.

La distancia entre las cuerdas y el diapasón varía a lo largo de todo el mástil y, por ello, la tensión extra que introducimos al pulsar no es igual para todos los trastes.  Quintar la guitarra consiste básicamente en corregir este efecto, mediante el ajuste de las silletas del puente. 

Al desplazar estas silletas hacia adelante o hacia atrás, estamos acortando o alargando la longitud de la cuerda manteniendo la posición de los trastes. Al hacerlo variamos ligeramente el tono de la nota que obtenemos en cada traste. Vamos a entender cómo funciona esto.

En el siguiente esquema tenemos representada la posición del traste 12 con respecto a la silleta del puente y a la cejuela. En la imagen superior, el traste está centrado teniendo la misma distancia “L” a ambos lados del traste.  En estas condiciones, si nos olvidamos del incremento de tensión que se produce, al pulsar en el traste 12 ocurre lo siguiente:

-        la longitud que vibra se reduce a la mitad

-        la frecuencia de vibración aumenta al doble

-        como consecuencia obtenemos la misma nota que si tocamos la cuerda al aire, pero una octava más aguda.

octavar guitarra

 

En la imagen inferior hemos desplazado la silleta, haciendo que la cuerda sea más larga. Esto hace que el traste 12 ya no estará perfectamente centrado, sino que tendremos una longitud mayor en la zona que vibra.

Así que si nuevamente nos olvidamos de la variación en la tensión que se produce al pulsar, el tono que obtendremos en el traste 12 será más grave que el que obteníamos en el primer caso.

Es decir, si desplazamos la silleta y al hacerlo alargamos la cuerda, tras afinar nuevamente la cuerda el traste 12 sonará un poco más grave. Y de manera análoga, si acortamos la cuerda, al pulsar en el mismo traste la nota que obtenemos sonará más aguda.

Esto es lo que vamos a usar para compensar las variaciones de tensión que se producen al pulsar los trastes.

Procedimiento estándar de quintaje

Como hemos dicho, el objetivo de la “octavación”, “quintaje” o “entonación” de la guitarra, es corregir las variaciones de tensión que se producen al pulsar las cuerdas y que nos llevan a que las notas del mástil no suenen correctamente afinadas entre si.

La altura de las cuerdas influye en la variación de tensión que se produce al pulsar, así que lo primero a tener en cuenta es que antes de proceder a ajustar la entonación de la guitarra debemos tener finalizados todos los ajustes que puedan influir en la altura de las cuerdas:

-        Curvatura del mástil (ajuste del alma).

-        Ajuste de altura de las cuerdas en el puente de la guitarra.

-        Cualquier otra variación que pueda modificar la altura de las cuerdas: ajuste de la altura de la cejuela, del ángulo del mástil con el cuerpo, etc.

Una vez finalizados estos ajustes seguiremos los siguientes pasos:

-        Afinamos una cuerda al aire.

-        Con ayuda del afinador comparamos la nota de la cuerda al aire con la nota que obtenemos al pulsar en el traste 12. Ambas deben ser la misma nota con una octava de distancia.

-        Si la nota que obtenemos al pulsar es más aguda que la nota que da la cuerda al aire, lo que haremos será desplazar la silleta del puente correspondiente. Y lo haremos en el sentido de alargar la cuerda. Al hacerlo, como hemos visto, la nota pulsada en el traste 12 sonará más grave.

-        Si por el contrario la nota que obtenemos al pulsar es más grave que la nota que da la cuerda al aire, lo que haremos será desplazar la silleta acortando la cuerda.

-        Después de desplazar la silleta, volvemos a afinar la cuerda y repetimos el proceso tantas veces como sea necesario, hasta que ambas notas sean iguales.

-        Repetimos el proceso con cada una de las 6 cuerdas.

Algunas notas sobre este proceso:

-        Lógicamente cuanto más preciso sea el afinador que utilicemos, más precisa será la entonación que consigamos.

-        En lugar de comparar con la cuerda al aire, podemos comparar con el armónico natural que se obtiene al tocar la cuerda mientras con un dedo rozamos (sin pulsar) sobre en el traste 12.

-        Como ya dijimos, la variación de tensión depende de la sección del núcleo (sin considerar el entorchado) de la cuerda. Por esta razón lo habitual es que la colocación de las silletas en el puente acabe casi siempre con una “pinta” similar a la que se indica en el esquema siguiente.

entonar guitarra

Inconvenientes del sistema estándar de quintaje

Como explicamos, el objetivo que perseguimos al desplazar las silletas es corregir las tensiones “extra” que se producen al pulsar las cuerdas.

Hemos ajustado el sonido de la cuerda pulsada en el traste 12, compensando la tensión extra que se añade al pulsar, de manera que obtenemos la misma nota que con la cuerda tocada al aire. Por lo tanto esas dos notas, las correspondientes al traste 12 y a la cuerda al aire, estarán bien entonadas y sonarán bien entre si.

Por otro lado, las distancias entre los trastes están calculadas para conseguir una correcta entonación de todas las notas basándose exclusivamente en la longitud del tramo que vibra. El cálculo de posición de los trastes no tiene en cuenta las variaciones de tensión que se producen al pulsar, que dependen del traste que se pise, de la altura o del grosor de la cuerda.

 Como hemos dicho, la tensión extra que aplicamos al pulsar es diferente para cada traste. Y por lógica, la diferencia en esa tensión adicional será mayor cuanto más separados estén los trastes que comparemos.

Es decir, si ajustamos las silletas pulsando en el traste 12, parece lógico pensar que los trastes próximos al 12 también sonarán bien, ya que la tensión extra que introducimos al pulsar será muy parecida.

En general tenemos entonces:

-        Las notas tocadas al aire están bien entonadas con respecto a las notas pulsadas en  el traste 12, ya que hemos ajustado la silleta para que así sea.

-        Las notas pulsadas en trastes próximos están bien entonadas entre sí, ya que las tensiones al pulsarlas son similares y los trastes están calculados para que a igual tensión, las notas que obtengamos sean las correctas.

-        Las notas alejadas entre sí tendrán discrepancias en la entonación, debido a la diferente tensión extra que aplicamos al pulsarlas.

Como consecuencia de todo lo anterior, las notas en los primeros trastes (pulsadas y alejadas del traste 12) tendrán discrepancias en la entonación con respecto a las notas al aire (que están bien entonadas con respecto al traste 12).

Todo esto se traduce en que si tocamos a la vez cuerdas al aire y notas en los primeros trastes, no tendremos una afinación correcta entre las notas que suenan.

Esto puede comprobarse con un afinador que tenga precisión suficiente. Con la guitarra perfectamente afinada, y tras haber seguido el procedimiento de quintaje habitual nos encontraremos muy probablemente con que las notas pulsadas en los primeros trastes estarán claramente agudas con respecto a la nota teórica que deberían dar.

Si te fijas, cuando pulsas una nota en los primeros trastes, por lo general tienes que aplicar una presión mayor que en los trastes más agudos. Esto es debido a la proximidad de la cejuela, que tiene una altura mayor que el resto de trastes. La tensión extra que se añade por pulsar estas notas es mayor que la tensión extra añadida por pulsar en las notas más agudas del mástil. El resultado es que la compensación que hemos hecho en la silleta para que las notas próximas al traste 12 suenen correctamente, no será suficiente para hacer que las notas en los primeros trastes sean las correctas.

 ¿Y entonces qué hacemos?

Tenemos varias opciones para experimentar.

Podemos modificar el quintaje de la guitarra, para que sea lo más adecuado a nuestras necesidades.

Por ejemplo, si lo que vamos a tocar fundamentalmente son acordes en los primeros trastes con cuerdas al aire, podemos dar prioridad a que la guitarra suene bien afinada en ese caso. Lo que haremos en lugar de comparar las cuerdas pulsadas en el traste 12 con las cuerdas al aire, será comprobar que las notas pulsadas en los tres primeros trastes se corresponden con la nota teórica que deberían dar, y ajustaremos las silletas del puente para que así sea. PERO debemos ser conscientes de que al hacer esto la guitarra no sonará correctamente afinada en el resto del mástil.


Del mismo modo, si rara vez vamos a tocar cuerdas al aire, podría resultarnos más adecuado realizar el ajuste de las silletas comparando las notas al pulsar en los trastes 2 y 14, por ejemplo. En este caso el inconveniente con el que nos encontraremos es que esto hará que las notas al aire no suenen afinadas con el resto de la guitarra.

Otra opción más radical es optar por una cejuela compensada. Se trata de sustituir la cejuela de nuestra guitarra, por otra diseñada para minimizar los problemas de afinación que se dan en los primeros trastes con el quintaje tradicional. Actualmente existen muchos fabricantes que incluyen en sus modelos cejuelas compensadas.

El inconveniente de instalar una de estas cejuelas es que por lo general implican modificar la guitarra de forma irreversible. Es decir, si luego la cosa no te convence, no podrás volver atrás.

Finalmente, la última posibilidad es asumir que la afinación de la guitarra no es perfecta a lo largo de todo el mástil, realizar el quintaje por el procedimiento habitual, tomarte un par de cañas y no complicarte la vida…

Tú decides…

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