Las cuerdas primera segunda y tercera comienzan a perder brillantez en el sonido en cuanto desaparece la capa de níquel.
Lo mismo ocurre en las cuerdas entorchadas (cuarta, quinta y sexta), aunque estas no tienen esa capa. El sonido empieza a apagarse poco a poco.
Al cabo de un mes (depende también de las horas que toques al día) el sonido ya es notablemetne distinto al de un juego nuevo.
Conviene cambiar las cuerdas frecuentemente, cada uno o dos meses si tocas una hora al día. Aunque si no te lo puedes permitir, tampoco pasa nada porque esperes más tiempo... Simplemente ten en cuenta que el sonido va cambiando...
Cuando cambies las cuerdas, cámbialas todas a la vez.
Una cuerda nueva tiene un sonido mucho más brillante que una cuerda usada. Si por ejemplo se te rompe una cuerda y pones una cuerda nueva, manteniendo el resto de cuerdas viejas, el sonido será desequilibrado. La cuerda nueva brillará más.
Nuevamente, si no te puedes permitir cambiar todas las cuerdas, tampoco pasa nada...
IMPORTANTE: Después de camibar una cuerda, ESTÍRALA
Las cuerdas nuevas se deforman. Cuando coloques una cuerda nueva en la guitarra, afínala y a continuación tira de ella hacia ti. En dirección perpendicular al mástil.
Si compruebas su afinación verás que después de estirarla está desafinada. Se ha deformado.
Afínala, y repite el proceso. Vuelve a tirar de ella hacia ti varias veces, y comprueba nuevamente la afinación.
Repite el proceso hasta que la cuerda no se desafine.
Si pones un juego nuevo de cuerda y no las estiras, puedes estar una semana en la que la guitarra se te desafine constantemente. Estirando las cuerdas evitarás problemas de afinación.